LA ROLDANA: LA ÚNICA MUJER QUE ALCANZÓ EL NOMBRAMIENTO DE ESCULTORA DE CÁMARA

Luisa Roldán, “la Roldana”, es una de las principales figuras de la escultura del Barroco en la Andalucía de finales del siglo XVII y principios del XVIII.

La fama que logró en su época la llevó a trabajar como escultora para los monarcas Carlos II y Felipe V y fue la única mujer que alcanzó el nombramiento de “escultora de Cámara”. 

La Dolorosa de Sisante
Un talento precoz

Nacida en Sevilla en 1652, Luisa Ignacia Roldán Villavicencio fue la cuarta de ocho hijos del gran escultor Pedro Roldán. Pronto comienza a formarse en los trabajos de escultura y pintura en el taller paterno, donde trabajó hasta su matrimonio.

Luisa destacó rápidamente y es posible que ayudara directamente en las esculturas de su padre en fechas tempranas.

El taller de Pedro Roldán gozaba de gran fama y recibía multitud de encargos, por lo que también contaba con numerosos ayudantes. Uno de estos, Luis Antonio Navarro de los Arcos, se prometió en matrimonio con Luisa. Sin embargo, su padre se opuso a esta relación sin que se sepa la causa, lo que dio lugar a un suceso conocido como «el rapto de La Roldana por el aprendiz Luis Antonio de los Arcos»: Luisa aprovecha una ocasión en la que su padre estaba muy ocupado en diversos encargos para la decoración de la catedral de Sevilla para ponerse de acuerdo con Luis Antonio y decidieran casarse aún sin el consentimiento paterno. Como Pedro Roldán seguía empecinado en el “no” y ellos querían casarse por la iglesia y dar legalidad a su matrimonio el juez, ante su voluntad de contraer nupcias y sus promesas de matrimonio, decidió que se llevara a la joven a casa del dorador Lorenzo de Ávila, para «tenerla en su poder con la guarda y custodia necesaria y que no la entregara a persona alguna sin licencia y mandamiento judicial» (el auto se encuentra firmado en Sevilla el 17 de diciembre de 1671).  El matrimonio, por fin, se celebró ocho días después en la Iglesia de San Marcos, con numerosos testigos, pero sin la presencia del padre de la novia.

Arcangel San Miguel con el Diablo
El matrimonio tuvo en total siete hijos de los cuales cuatro fallecieron siendo niños.

Después de la boda, la pareja continuó viviendo en Sevilla, donde Luisa debió seguir haciendo esculturas con la ayuda de su marido, el cual seguramente se encargaría de su policromía y posiblemente de incluir su firma en los contratos, que sin embargo, han quedado como anónimas. También se cree que las relaciones con su padre mejoraron, ya que constan algunas colaboraciones entre ellos.

En la década de los ochenta Luisa, su marido y sus hijos se trasladan a vivir a Cádiz, donde acrecentará su fama y los encargos.

Reconocimiento oficial, pero pobre

Hacia finales de 1688 o principios de 1689, la familia decide trasladarse a Madrid en busca del reconocimiento oficial y una mejor situación económica.

Mientras espera que el rey Carlos II atienda su solicitud de ser nombrada “escultora de Cámara”, titulo que nunca antes había existido y favor que posiblemente esperaba alcanzar gracias a la protección de Cristóbal de Ontañón, mecenas artístico y ayuda de cámara del rey, Luisa realiza pequeños grupos escultóricos que permiten a la familia seguir viviendo.

Virgen Peregrina en Sahagún
Este nombramiento llegó en 1692, lo que representó su prestigio oficial, pero no el económico. Los trabajos que efectuaba estaban mal pagados e incluso tenía dificultades para cobrar, pues en aquella época, la situación general del reino era mala. Aunque se le asignó un salario de cien ducados anuales, el pago real no lo recibía, por lo que tuvo que hacer varias peticiones para conseguir mantener a su familia (como la concesión de una habitación en las casas del Tesoro ―lugar cercano al Alcázar y donde vivían gran parte de los artistas de cámara del rey― ya que ni siquiera con su «plaza de escultora pobre no tenía donde vivir ni ella ni sus hijos» o como que le dieran «vestuario o una ayuda de costa o lo que fuese de su mayor agrado» «por estar pobre y tener dos hijos, lo paso con grandes estrecheces pues muchos días falta para lo preciso para el sustento de cada día»). Su marido tampoco conseguía gran cosa como escultor.

A partir de su nombramiento real, la artista firmaba la mayoría de sus obras añadiendo «Escultora de Cámara»,

En el año 1700 murió el rey Carlos II y el nuevo rey Felipe V llegó a España en abril de 1701, al que Luisa Roldán presentó de nuevo una solicitud para que se sirviera nombrarla nuevamente escultora de Cámara y pidiéndole «casa para vivir y ración para mantenerse ella y sus hijos... ». Las peticiones continuaron por parte del matrimonio, hasta que con fecha de octubre de 1701 el nuevo rey le concedió otra vez el nombramiento.

San Sevando, en Cádiz
A pesar de su fama, su trabajo para un mecenas madrileño, el duque del Infantado y el nombramiento en 1706 de Accademica di Merito por la prestigiosa Accademia di San Luca di Roma "Maddona di relievo di cretacotta fatta de sua maño coloritta..." Luisa nunca disfrutó de fortuna económica.

La fecha de fallecimiento de Luisa Roldán no se sabía con certeza ya que no había aparecido el documento de defunción de la artista. Se creía que debió ocurrir sobre 1704, que es cuando se dejó de tener noticias de ella, pero el testamento de la madre de Luisa (el 13 de octubre de 1706) en el que deja herederos entre otros familiares a «sus nietos María y Francisco, hijos legítimos de Luisa Roldán, su hija difunta, que fue mujer de Luis Antonio de los Arcos, vecino de Madrid»,puso de manifiesto cuando murió al ser encontrado en la Iglesia parroquial de San Andrés (de Madrid) la partida de defunción con fecha 10 de enero de 1706, donde hay escrito que unos días antes había firmado una «declaración de pobreza».

Sus obras

Luisa Roldán trabajó la madera pero sobre todo el barro cocido con policromía, prestando un especial interés por los detalles. La temática era religiosa con profusión de movimiento y expresividad (características del barroco), siguiendo las directrices del Concilio de Trento de humanizar el arte de las imágenes para poner la religión más cercana al pueblo. Realizó esculturas de tamaño natural para procesionar, así como también otras de pequeños grupos de devoción para particulares y conventos

Ginés de la Jara, en Los Ángeles
Igualmente realizó numerosos belenes en terracota de estilo italiano, inclinándose más por los que formaban una escena de la Natividad como grupo escultórico unido.
Se conocen pocas obras seguras de su periodo sevillano, donde pesa todavía mucho la estética creada por su padre, pero la Roldana firmó y fechó con frecuencia sus piezas, las cuales se pueden localizar en los siguientes museos y colecciones:

-         Arcos de la Frontera (Cádiz). Iglesia de San Pedro: Divina Pastora con Niño Jesús quitapesares.
-         Barcelona. Colección del Conde Güell: El descanso en la huída a Egipto.
-         Bilbao. Museo de Bellas Artes: Descendimiento.
-         Cádiz. Catedral Nueva de Cádiz Ecce-Homo, San Servando y San Germán y ángeles pasionarios. Iglesia de San Antonio: San José y San Juan Bautista. Iglesia de Santa Cruz: San Antonio de Padua. Monasterio de Nuestra Señora de la Piedad: Sagrada Familia.
-         Córdoba. Iglesia de San Francisco: Ecce-Homo.
-         Gran Canaria (Canarias). Catedral de Canarias: San Fernando Rey
-         Guadalajara. Museo Provincial de Guadalajara: San Joaquín, Santa Ana con la Virgen niña y Sagrada Familia con el Niño dando los primeros pasos
-         Jerez de la Frontera (Cádiz). Convento de Santo Domingo: Niño Jesús perteneciente a la Hermandad del Dulce Nombre de Jesús. Iglesia de San Lucas: San José.
-         León. Convento de las Carbajalas: Nuestro Padre Jesús de la Misericordia.
-         Londres (R. Unido). Victoria and Albert Museum: Aparición de la Virgen a San Diego.
-         Los Ángeles (USA). The Getty Center: San Ginés de la Jara.
-         Madrid. Convento de las Descalzas Reales: Arcángel San Miguel. Convento de San Ildefonso de las Trinitarias (enfermería): Inmaculada. Colegiata de San Isidro: seis ángeles pasionarios en el retablo de la capilla del Cristo.
-         Móstoles (Madrid). Ermita de Nuestra Señora de los Santos: Jesús Niño y San Juan Bautista.
-         Nueva York (USA). Hispanic Society of America: Muerte o éxtasis de María Magdalena y Desposorios místicos de Santa Catalina
-         Puente Genil (Córdoba). Antiguo convento de los PP. Franciscanos: Virgen de los Ángeles.
-         Puerto Real (Cádiz). Iglesia de la Victoria: Virgen de la Soledad.
-         Puerto de Santa María (Cádiz). Iglesia prioral: Dos ángeles lampareros y Nazareno.
-         Rute (Córdoba). Parroquia Nuestra Señora del Carmen: Virgen del Carmen.
-         San Lorenzo de El Escorial (Madrid). Monasterio de El Escorial: Arcángel San Miguel aplastando al diablo.
-         Sahagún (León). Monasterio de Santa Cruz: Virgen Peregrina.
-         Sanlúcar de Barrameda (Cádiz). Convento de Madre de Dios: dos ángeles del transparente de la iglesia. Convento de los Capuchinos: Nacimiento
-         Sevilla. Catedral de Sevilla: Niño Jesús. Hermandad de La Exaltación: Cuatro ángeles pasionarios. Hermandad de la Estrella: Virgen de la Estrella. Hermandad de «los Panaderos»: Virgen de Regla. Hospital de los Venerables: Virgen de la Sede. Convento de Santa Ana: Virgen del Carmen.**Convento de Santa María de Jesús: Santa María de Jesús y Nacimiento. Convento de las Teresas: Virgen con Niño. Monasterio de Nuestra Señora de la Piedad: Sagrada Familia.
-         Sisante (Cuenca). Iglesia de las Hermanas Nazarenas: Nazareno y Virgen Dolorosa.
-         Toronto (Canadá). Royal Ontario Museum: San Miguel.

Muchos expertos consideran también obra suya la imagen de la Virgen de la Macarena por su gran parecido con La Dolorosa de Sisante, obra posterior y de atribución segura a esta autora (aunque tradicionalmente atribuida a Juan Martínez Montañés) y otras “Dolorosas” suyas.


No tuvo discípulos directos que se conozcan, pero su obra influyó notablemente en algunos artistas posteriores.

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