CLARA PEETERS: EL PRECIOSISMO DEL BODEGÓN

Las composiciones de Clara Peeters, especializada en bodegones y floreros, se caracterizan por la presencia de objetos preciosos de metal o cerámica que dispone de forma sencilla junto a flores, frutos y piezas de pesca o caza sobre un fondo oscuro.

Además en sus obras incluye una particularidad curiosa y es la de incluir pequeños autorretratos en miniatura en los reflejos de las copas de algunos bodegones, como una especie de firma adicional.

Clara Peeters, posible autorretrato
Una vida discreta

De la flamenca Clara Peeters (1594-1659) no existe demasiada información. Se cree que probablemente naciera en Amberes en 1594, principalmente porque consta documentalmente un bautizo el 15 de mayo de ese año de una niña con ese mismo nombre, en la iglesia de San Walburg, por lo que es posible que naciera poco tiempo antes. Su padre era el pintor Jan Peeters,

Otro documento del que se tiene evidencia es el de un matrimonio de la artista, si es que es ella, en la misma iglesia donde se bautizó, con el también pintor Henri Joosen en 1639 (a él no se le ha podido identificar con ese nombre en el archivo de artistas de Amberes), lo cual desvela también que se casó ya mayor.

El hecho de haberse casado no le habría supuesto a Clara Peeters el abandono de la pintura, ya que una posible última obra, hoy perdida, dataría de 1657.

Se le supone también una artista muy precoz, ya que las fechas de sus primeras obras datan de entre 1607 y 1609, lo cual supondría que tenía unos trece o catorce años.

Del mismo modo se desconoce todo lo relativo a su formación, aunque su estilo, según los expertos, muestra similitudes con la obra de Osias Beert, que podría haber sido su maestro. Se cree que pudo haber estado algún tiempo en Ámsterdam y La Haya, ya que sus obras de madurez reflejan influencias manifiestas de los bodegonistas de la escuela holandesa.

Las circunstancias de su fallecimiento son igualmente desconocidas. No hay documentación sobre la misma, por lo que los expertos no se ponen de acuerdo más que en que podría haber sido en la década de los 50 del siglo XVII, posiblemente hacía 1659.

Su trayectoria artística

Clara Peeters tuvo un gran dominio a la hora de plasmar las texturas y las formas, al igual que en el manejo del espacio y la iluminación.

La calidad de sus obras evidencian profesionalidad y sus primeros bodegones, de pequeño formato, ganaron con el tiempo en complejidad

Esta pintora no firmaba sus obras con seudónimo, sino mediante “CLARA PEETERS” o  “CLARA P.” que es el que se da con más asiduidad. Para poner su firma aprovecha a veces las posibilidades figurativas que le dan los reflejos en el metal, en el cristal o el agua y otras en el mango de un cuchillo, por ejemplo. 

Clara Peeters tiene una trayectoria más bien breve, pero prolífica en proporción (entre unas 30 y 50 obras). Sin embargo, el análisis de su obra es complicado, pues sólo existen 27 obras accesibles en museos.

Para los analistas de la artista flamenca, su obra se puede dividir en cinco etapas atendiendo al formato y tipo de bodegón: la primera iría de 1607-1609, fase más temprana; la segunda etapa sería la de 1611; una tercera en 1612 (con los bodegones de flores y pinturas de comida); luego otra alrededor de 1620; y por último en la década de 1630, etapa hasta donde se extiende su trayectoria. En las últimas etapas los cuadros llevan el monograma “PC” y otras están sin firmas.

Cuatro de sus obras se cree podrían haber estado en la colección de la reina Isabel de Farnesio. Además, se han localizado pinturas de la artista en dos colecciones holandesas del XVII (Lucrecia de Beauvois y Doewel y en un inventario anónimo en Ámsterdam en 1608 y 1628). También se piensa que  pudiera ser la artista flamenca a la que el Archiduque Leopoldo Guillermo compró en 1675 su famoso autorretrato. Se estima que Peeters pudo haber trabajado para grandes coleccionistas.

Sin embargo, algunos de los autores que se han dedicado a investigar su obra coinciden en señalar que Clara Peeters no aparece en el listado del gremio de artistas de Amberes, cuya inscripción era necesaria para poder ejercer y firmar las obras. Para dar una posible explicación a esto, se apunta a que tal vez sea porque buena parte de las listas del gremio se han perdido, o que incluso no fuese necesario que se inscribiese en el registro al estar a cargo de su padre, también pintor.

Sus bodegones de flores de 1612 resultan innovadores pues tienen un plano más corto y una composición más simplificada que lo que se hacía hasta el momento. Las pinturas de comida, sobre todo los “banquetes monocromos” (donde redujo su paleta a tonos uniformes de marrones y grises), influirán en varios artistas holandeses y flamencos de los años 40 del XVII, como Artus Claessen, pero también en el círculo alemán, sobre todo en Hanau y Frankfurt. Autores como Peter Binoit, Francesco Codino o George Flegel son fiel reflejo de ello.

Se piensa que inspiró un total de 19 copias de artistas, lo que indicaría que tenía un taller, aunque ejerciendo de forma “amateur”.

Obras:

  • Flores en vaso y vidrio sobre mesa de madera.
  • Bodegón con pescado y gato (1620). Museo Nacional de Arte de Mujeres. Washington (USA).
  • Vanitas (autorretrato).
  • Bodegón con candelabro.
  • Bodegón con flores y frutas.
  • Bodegón con quesos y almendras (1612-15).
  • Bodegón con cangrejo y ostras.
  • Bodegón con queso y cerezas (1625).
  • Naturaleza muerta con flores y copas doradas (1612). Museo del Prado, Madrid, España.
  • Naturaleza muerta de pescados, ostras y camarones (1621). Rijksmuseum, Ámsterdam (Holanda).
  • Mesa con empanada (1611), Museo del Prado, Madrid, España.
  • Bodegón con pasas y flores (1611), Museo del Prado, Madrid, España.
  • Mesa con queso y cerezas (1611), Museo del Prado, Madrid, España.

Como curiosidad cabe decir que Clara Peeters es una de las tres mujeres de las que Museo del Prado (junto con sofonisba Anuissola y Artemisia Gentileschi) exhibe obra en sus paredes. El Museo tiene cuatro obras de Clara Peeters, procedentes de la Colección Real, pero sólo una de ellas está expuesta (las otras tres están en los almacenes del Museo). Todas estas pinturas están firmadas, y tres de ellas están fechadas en 1611.

La obra expuesta es Mesa con flores y copas doradas,  52 x 73cm. [P1620]. Sala 16b. En el almacén: Mesa con empanada, [P1622] 55x73cm, óleo sobre tabla; Mesa con queso y cerezas [P1621]; Bodegón con pasas y flores [P1619].    

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