DELACROIX Y EL RETRATO INACABADO DE CHOPIN

 El famoso retrato de Chopin pintado por Delacroix, era en realidad la mitad de un retrato doble en el que junto a él aparecía la escritora, y pareja sentimental del compositor, Georges Sand .

La amistad entre el músico, el pintor y la escritora data de 1838, y los tres encarnaron el espíritu del romanticismo.

Chopin y Sand por Delacroix
Un amor sin barreras y una amistad hasta la muerte

Georges Sand, pseudónimo de Amandine Aurore Lucile Dupin (1804-1876) no era en modo alguno una mujer convencional, de hecho, después de la separación de su marido, con el que había estado casada durante nueve años, comenzó a usar vestimentas masculinas (aunque no así en las reuniones sociales) porque le permitía circular más libremente por París.

Franz Liszt, que se encontraba dentro de su círculo de amigos, sería quien en 1831 le presentaría a Frédéric Chopin (1810-1849), con quien mantendría tiempo después una relación sentimental que duraría diez años.

Los comienzos no fueron buenos. Cuando fueron presentados por Liszt, Sand murmuró: «Ese señor Chopin, ¿es una niña?», mientras que Chopin, por su parte, también comentó:  «¡Qué antipática es esa Sand! ¿Es una mujer? Estoy por dudarlo».

Vencidas las resistencias iniciales, comenzaron su vida de pareja en 1838. , La pasión pronto dio lugar a la amistad. George Sand brindó apoyo y protegió al frágil Chopin -tanto física como económicamente- en tanto que Chopin también fue de gran ayuda para Sand durante la etapa de crecimiento de sus hijos.

Además de Liszt, los mejores nombres de la cultura francesa se convirtieron en amigos personales de Chopin y Sand, como Victor Hugo, Heine, Balzac, Julio Bverne, Flaubert y el pintor Eugène Delacroix (1798-1863).

Chopin por Delacroix
Sand y Delacroix ya se conocían de antes, pero sería en 1838 cuando la escritora presentó al pintor a Chopin. Su amistad perdurará hasta la muerte prematura del músico polaco.

Con la pareja, pasará Delacroix largas temporadas en el castillo de Nohant, residencia veraniega de Sand. 

¿Un cuadro inacabado?

Sería en ese mismo año de 1838 cuando el pintor retrataría a la pareja en un doble representación. El movimiento artístico romántico se resume perfectamente en este cuadro. Por un lado, su autor, Eugène Delacroix, máximo representante del romanticismo burgués de la pintura francesa de la primera mitad del siglo XIX, y por otro lado, el retratado, Fréderic Chopin, pianista y compositor de origen polaco máximo exponente del individualismo romántico y la escritora, que también encarnó el movimiento romántico en sus libros.

El lienzo mostraba al compositor tocando el piano mientras la escritora está sentada a su derecha escuchando la música y cosiendo.

En la imagen de Chopin se aprecia un rostro enfermizo y melancólico, resaltado por la mirada doliente y pesarosa. El motivo de esta condición dolorida habría que buscarla en la tuberculosis, enfermedad que le acompañó gran parte de su existencia (dotándole de una constitución frágil y una delicada salud y que finalmente desencadenó su prematura muerte a los 39 años. En la música expresaría el compositor su personalidad nostálgica y emotiva, con gran fuerza dramática y sentimiento.

Sand por Delacroix
Para algunos, el retrato de Chopin está inacabado, quizá por la soltura con que está resulta la cabeza sin líneas perfiladas, pero poco se sabe del origen de la pintura o las circunstancias de su ejecución, ni si fue un encargo o pretendía ser un regalo para el compositor. 

Alguna leyenda que circula sobre el cuadro cuenta que Chopin al ver el retrato expreso a su amigo su disconformidad al no sentirse bien reflejado.  El pintor, al parecer, respetando la voluntad del músico decidió dejar el lienzo en un rincón de su taller sin terminar.

El hecho real y cierto es que unos años después de la muerte de Delacroix el cuadro, originalmente un doble retrato, fue partido en dos mitades y vendidas por separado. Una, la del compositor (mostrándose sin el piano), se expone actualmente en Paris, en el museo del Louvre. La de Gorge Sand se encuentra hoy día en Dinamarca, en el Museo Ordrupgard de Copenhague.







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