NORA NEILSON GRAY: ESTO ERA UNA VEZ...UNA MUCHACHA DE GLASGOW

Los años de la Primera Guerra Mundial inspiraron algunos de sus más poderosas pinturas, muchas de las cuales fueron adquiridas por colecciones públicas.

Esta pintora escocesa se especializó en retratos, pero igualmente tiene obras en la naturaleza de gran fuerza lírica.

El hermanito
La primera Nora

Nora Neilson Gray nació el 16 de junio de 1882 en Helensburgh (Escocia) en el seno de una familia acomodada, su padre era armador.

Desde muy joven recibió las enseñanzas de pintura de dos profesores de arte locales, pero cuando tuvo diecinueve años su familia se trasladó a Glasgow para que Nora pudiera asistir a la escuela de arte de la ciudad. Durante los cinco años en los que estudió en la Escuela recibió formación del belga Jean Delville y Fra Newbery.

El refugiado belga
Allí formaría parte de un grupo de alumnas conocido como “las chicas de Glasgow” que incluía también a Evelyn Carslaw, Eleanor Moore y Margaret Macdonald.

A Nora, cuando todavía era estudiante, la Real Academia le reconoció su dominio del color y la composición y, sobre todo, como pintora de retratos.

Hospital auxiliar
Tras concluir los estudios, en 1909, Norah se unió al personal de la Escuela de Arte de Glasgow dando clases de dibujo de la moda. También enseñó en St. Columba (Kilmacolm), hoy una escuela de niñas.

Posteriormente, en 1910, tuvo su propio estudio y sus obras fueron exhibidas en diversas galerías. En 1914 Norah se convirtió en miembro de la Real Sociedad escocesa de Pintores de Acuarela.

Nora enfermera voluntaria

Durante la Primera Guerra Mundial, Nora Neilson Gray se ofreció como enfermera voluntaria para ayudar en los hospitales donde fuese requerida. Fue enviada a Francia, donde, a pesar de todo, también encontró tiempo para pintar y dibujar. 

Autorretrato
Esta experiencia inspiró algunas de las pinturas más poderosas de Norah, muchos de las cuales han sido adquiridas por colecciones públicas en los últimos años.

Una de estas pinturas realizadas en el fragor de la contienda (Hôpital Auxilaire, 1918) se la ofreció Nora al Museo Imperial de la Guerra, pero fue rechazada. No obstante, otra obra de este periodo (El Dr. Frances Ivens inspeccionando a pacientes franceses) si fue aceptado en 1920.

Nora después de la guerra

Después de la Primera Guerra Mundial, de vuelta en Glasgow, Nora retomó su trabajo como retratista. Se dedicó a pintar a mujeres jóvenes y niños mayoritariamente, pero no exclusivamente. También comenzó a pintar los paisajes que se veían desde la casa familiar en el campo, una zona que le inspiró muchas de sus acuarelas más líricas.

Autorretrato
Antes, en 1915, había concluido su obra El belga en el exilio, cuadro que muestra a un refugiado de esa nacionalidad que había huido a Escocia después de que su país fuera invadido. Por esta obra ganó en 1921 una medalla de bronce en la exposición de París.

Posteriormente, Nora fue la primera mujer elegida para ser miembro de la comisión organizadora del influyente Instituto Real de Glasgow de las Bellas Artes (fundado en 1861 y que promueve el arte contemporáneo y los artistas escoceses) que organiza, hasta hoy, la más prestigiosa exposición anual de Escocia.

A pesar de habérsele manifestado un cáncer, Nora continuó pintando y exponiendo en Escocia, Londres y París (donde vuelve a ganar una medalla en el Salón de 1923) hasta su temprana muerte el 27 de mayo de 1931 en Glasgow. Tenía 49 años. 

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