ALMEIDA JUNIOR: PINTAR AL RITMO DEL REALISMO Y EL NATURALISMO

Es probablemente el pintor realista brasileño más importante del siglo XIX que inspiró a una gran parte de los pintores modernistas de su país.

Almeida Júnior se hizo muy popular entre el público y la crítica pintando figuras rurales, especialmente granjeros.







Sus inicios

José Ferraz de Almeida Júnior ( 1850-1899) nació en la ciudad de Itu, una pequeña localidad en el estado de Sao Paulo, Brasil,  

Desde muy joven, Almeida Junior destacó en su ciudad como un artista precoz. El cura de la iglesia a la que acudía parece que fue quien primero se fijó en él y le animó incluso a realizar algunas producciones religiosas para el templo. Así, después, llevó a cabo una colecta de fondos para que el joven artista, que entonces contaba con 19 años, pudiese ir a completar sus estudios artísticos en la Academia de Bellas Artes Imperial Brasileña de Río de Janeiro.










En la Academia fue un estudiante brillante que causó asombro a sus profesores con su estilo y técnica, recibiendo en esos años numerosos premios.

Al finalizar sus estudios, Almeida Junior abrió estudio propio en su ciudad y trabajó como retratista y diseñador.

Estudios en París

En 1976 el joven artista realizó un viaje a Sao Paulo donde el emperador Pedro II de Brasil quedó tan impresionado con su trabajo que le ofreció personalmente a Almeida Júnior el costo de un viaje a Europa para perfeccionar sus estudios. Poco después, un decreto de la Casa Imperial le abría una fuente de crédito de 300 francos al mes para que pudiese seguir perfeccionando en sus estudios en Roma o París.





Almeida Junior











El 4 de noviembre de ese mismo año Almeida Júnior zarpaba rumbo a Francia. Una vez allí se instaló en el barrio parisino de Montmatre y se inscribió en la Escuela Superior de Bellas Artes.

Durante su estancia en Francia, admiró y tomó buena nota de los pintores realistas y naturalistas franceses, que ejercieron una gran influencia en su obra. También participó en cuatro ediciones del Salón de París, entre 1879 y 1882. De este periodo datan, según los expertos, sus más grandes obras maestras.

Almeida Júnior permaneció en París hasta 1882, año en que realizó un breve viaje a Italia antes de regresar a Brasil, donde se convirtió en uno de los líderes de la pintura realista de su país.






La consagración

De vuelta en Brasil, Almeida Júnior realizó su primera exposición individual en la Academia Imperial de las Artes, que exhibe su producción parisina. Al año siguiente, abre estudio en la calle de la Gloria, en Sao Paulo , por medio del cual contribuirá a la formación de nuevas generaciones de pintores.

En la producción pictórica de estos años de Almeida Junior va a verse reflejada ampliamente su madurez artística.







En 1874 expone de nuevo en la 26ª Exposición General de Bellas Artes, que fue la última y más importante celebrada durante el período imperial, sus pinturas de la etapa parisina. La crítica se deshace en elogios con el artista.

Diez años después Almeida Junior va a ser condecorado con el título de Caballero de la Orden de la Rosa, otorgado por el gobierno imperial.










Al año siguiente, es propuesto para ocupar el puesto de profesor de pintura histórica de la Academia de Sao Paulo, pero lo rechaza.

Entre 1887 y 1896 realiza otros tres viajes a Europa, la última en la compañía de su discípulo, Pedro Alejandrino, quien fue galardonado con una beca estatal.

En su última etapa, Almeida Júnior reemplazará gradualmente los temas bíblicos e históricos por temas regionales, temas precisamente que serán los que le granjearán la fama de ser uno de los mejores pintores realistas brasileños.











En estos temas regionales intenta acercarse al individuo humilde y reflejar su vida cotidiana lo más fielmente posible pero distanciándose de las fórmulas de la pintura académica y dando a sus obras un enfoque naturalista.

A pesar de su nueva orientación estilística, su maestría es indiscutible y la Academia sigue exhibiendo sus lienzos con la nueva temática y además le otorga la medalla de oro por una de estas obras en 1898


Un año después, el 13 de noviembre de 1899, con 49 años, Almeida Junior muere apuñalado delante de un hotel por su primo y marido de su amante, con la que durante años mantenía una relación secreta. Las circunstancias de su asesinato aún hoy siguen alimentando las leyendas sobre su vida.







El 8 de mayo, día en que Almeida Junior nació, está considerado en Brasil como el Día del Artista Plástico.

Obra

Mientras que la mayoría de los artistas académicos brasileños se hicieron famosos pintando escenas mitológica o históricas,Almeida Júnior se convirtió en popular por pintar campesinos, especialmente granjeros, como símbolo de las regiones rurales del país.

Pero Almeda Junior fue incluso más allá de otros pintores que utilizaron la misma temática que él. No pintó a los campesinos como una alegoría de los trabajadores, sino principalmente en su tiempo de ocio con imágenes simples y anónimas. También produjo terratenientes, exploradores, etc.





También Almeida Junior es diferente en la forma de tratar a sus personajes, se distancia de las alegorías románticas o del patrioterismo nacionalista histórico de los pintores académicos para acercarse al ser humano. Abogó también por suprimir en su obra la monumentalidad, tan de moda en ese momento, en favor del naturalismo.

Los expertos consideran que fue el pintor que mejor asimiló la herencia del realismo parisino de Courbet y Millet y que estableció un puente entre el verismo íntimo y la rigidez formal del academicismo.

Almeida Júnior es considerada un importante "pintor nacional" para una gran parte de la crítica brasileña.

Cabe destacar también en Almeida Junior que mientras residió en París el movimiento impresionista estaba en pleno apogeo, sin embargo, el pintor brasileño no adoptó en ningún momento esta técnica en su producción.

En su obra destaca como distintivo personal una paleta clara y la adopción de la luz caribeña.

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